
En una entrada anterior, hablamos sobre la propiedad intelectual y el copyright, y la alternativa que ofrecían las licencias Creative Commons, que permiten a autores/as publicar sus contenidos bajo condiciones menos restrictivas que los tradicionales derechos de autor. Gracias a iniciativas como ésta y, en general, a todo el movimiento pro-conocimiento libre, hoy en día disponemos de muchas plataformas que ofrecen recursos (audio, música, imágenes, vídeo, etc.) que podemos copiar, distribuir y reutilizar en nuestras propias obras sin infringir ninguna ley y habitualmente de forma gratuita.